Mostrando entradas con la etiqueta Equipo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Equipo. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de febrero de 2026

¿Liderar con autoridad o con libertad?


Resolver cada problema en el nivel más bajo capaz de hacerlo 





















Ni con una ni con otra.

O, mejor dicho:

liderar con 𝙩𝙖𝙣𝙩𝙖 𝙡𝙞𝙗𝙚𝙧𝙩𝙖𝙙 𝙘𝙤𝙢𝙤 𝙨𝙚𝙖 𝙥𝙤𝙨𝙞𝙗𝙡𝙚 𝙮 𝙩𝙖𝙣𝙩𝙖 𝙖𝙪𝙩𝙤𝙧𝙞𝙙𝙖𝙙 𝙘𝙤𝙢𝙤 𝙨𝙚𝙖 𝙣𝙚𝙘𝙚𝙨𝙖𝙧𝙞𝙖".

Esta idea, inspirada en el pensamiento de 𝘼𝙧𝙞𝙨𝙩ó𝙩𝙚𝙡𝙚𝙨, expresa un 𝗶𝗱𝗲𝗮𝗹 𝗱𝗲 𝗯𝘂𝗲𝗻 𝗴𝗼𝗯𝗶𝗲𝗿𝗻𝗼 formulado en 1931  por 𝙋í𝙤 𝙓𝙄en pleno auge de los totalitarismos: 

👉🏻 el 𝙥𝙧𝙞𝙣𝙘𝙞𝙥𝙞𝙤 𝙙𝙚 𝙨𝙪𝙗𝙨𝙞𝙙𝙞𝙖𝙧𝙞𝙚𝙙𝙖𝙙,

que nos recuerda que la autoridad no debe sustituir la capacidad de decisión de las personas, 
pero tampoco abdicar de su responsabilidad de 𝙥𝙧𝙤𝙩𝙚𝙜𝙚𝙧 𝙚𝙡 𝙗𝙞𝙚𝙣 𝙘𝙤𝙢ú𝙣.

Este principio no es un estilo de “management” que pueda aplicarse en caso de primeros auxilios.

Es una visión del hombre que nace de unas creencias concretas:

𝗤𝘂𝗲 𝘀𝗼𝗺𝗼𝘀 𝗹𝗶𝗯𝗿𝗲𝘀.

Y si creemos que la gente no es capaz de asumir responsabilidades sobre su futuro, 
tenderemos siempre a entrometernos en sus asuntos o controlarlos.

𝗤𝘂𝗲 𝗲𝗹 𝗵𝘂𝗺𝗮𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝘂𝗻 𝘀𝗲𝗿 𝘀𝗼𝗰𝗶𝗮𝗹.

Y como mamíferos que somos, necesitamos de la cooperación y el cuidado para sobrevivir y desarrollarnos.

𝗤𝘂𝗲 𝘁𝗼𝗱𝗼𝘀 𝘁𝗲𝗻𝗲𝗺𝗼𝘀 𝘂𝗻 𝗽𝗼𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮𝗹 𝗰𝗿𝗲𝗮𝘁𝗶𝘃𝗼 ú𝗻𝗶𝗰𝗼.

Y la desaparición de una sola persona es una “𝙘𝙖𝙩á𝙨𝙩𝙧𝙤𝙛𝙚 𝙘ó𝙨𝙢𝙞𝙘𝙖”💥, porque no hay dos personas iguales que puedan aportar lo mismo.

No es cuestión de fe, sino un principio  moral orientado a proteger la 𝙙𝙞𝙜𝙣𝙞𝙙𝙖𝙙 𝙝𝙪𝙢𝙖𝙣𝙖
con un 𝙧𝙖𝙯𝙤𝙣𝙖𝙢𝙞𝙚𝙣𝙩𝙤 𝙥𝙧á𝙘𝙩𝙞𝙘𝙤 basado en dos premisas:

🟥1. las personas suelen gestionar mejor lo que conocen de cerca.

🟨2. concentrar poder arriba tiende a generar ineficiencias y abusos.

¿𝗖ó𝗺𝗼 𝗮𝗽𝗹𝗶𝗰𝗮𝗿𝗹𝗼 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝗲𝗺𝗽𝗿𝗲𝘀𝗮 𝘆 𝗰𝘂á𝗻𝗱𝗼?

Te lo muestro en la imagen que acabas de ver.


viernes, 30 de enero de 2026

¿Se puede trabajar en equipo "sin llevarse bien"?

 



Sí.

Es posible forzar la creación de un equipo, siempre que existan: 

  • objetivos compartidos
  • roles definidos, y
  • reglas de juego claras

Pero forzar el compromiso no lo es. 

La cuestión es que, cuanto menos nos importan las relaciones personales, más nos empeñamos en definir normas y hacerlas cumplir. 

Y para muchos es suficiente.

¿Qué interés hay, entonces, en buscar la cohesión?

¿Qué relación guarda con la productividad?
 
Cuando un equipo forma una “piña”, pasan dos cosas clave:

1️⃣ Bajan los costes de coordinación: las personas no necesitan protegerse, justificarse ni leer entre lineas.

- Se comunica más rápido.
- Se pide ayuda antes.
- Se corrigen errores.

2️⃣ Mejora la búsqueda de la verdad:

- La gente no se calla por miedo.
- Se discrepa en serio, no por juegos de poder.
- Se evitan luchas de egos, no se busca tener la razón.

Pero claro, para algunos entender el valor de la cohesión les perjudica.

Porque la cohesión es una fuerza que les puede cuestionar y, por eso, no le dan importancia.


miércoles, 3 de diciembre de 2025

Confesiones de un formador imperfecto: el dilema entre el ORDEN y la VERDAD


En las organizaciones se convive con una tensión silenciosa: 

▶︎ la necesidad de mantener el 𝗼𝗿𝗱𝗲𝗻 para que todo funcione, y 
▶︎ la urgencia de buscar la 𝘃𝗲𝗿𝗱𝗮𝗱  para que las relaciones sean auténticas y el trabajo tenga sentido. 

En ese equilibrio frágil, se juega buena parte de la salud de un equipo.

Tener roles definidos, 
métodos claros 
y normas consistentes, 
son 𝗘𝗦𝗧𝗥𝗨𝗖𝗧𝗨𝗥𝗔𝗦 estables 
que reducen la ambigüedad como fuente de conflictos.

Buscar la 𝘃𝗲𝗿𝗱𝗮𝗱,
con un “feedback” sincero,
una comunicación honesta, 
y la coherencia entre lo que se dice y se hace, 
son 𝗣𝗥𝗢𝗖𝗘𝗦𝗢𝗦 intangibles que fortalecen la confianza.

Y esta es la duda:

¿𝙃𝙖𝙮 𝙦𝙪𝙚 𝙗𝙪𝙨𝙘𝙖𝙧 𝙡𝙖 𝙑𝙀𝙍𝘿𝘼𝘿 𝙮 𝙖𝙧𝙧𝙞𝙚𝙨𝙜𝙖𝙧𝙨𝙚 𝙖 𝙞𝙣𝙘𝙤𝙢𝙤𝙙𝙖𝙧, 𝙤 𝙢𝙖𝙣𝙩𝙚𝙣𝙚𝙧 𝙚𝙡 𝙊𝙍𝘿𝙀𝙉 𝙖𝙪𝙣𝙦𝙪𝙚 𝙞𝙢𝙥𝙡𝙞𝙦𝙪𝙚 𝙘𝙖𝙡𝙡𝙖𝙧

domingo, 16 de noviembre de 2025

El cuerpo es lo visible de lo invisible


La "presencia" es encarnar los rasgos que te hacen líder 

Cuando pregunto "¿para qué quieres mejorar tu liderazgo?" la mayoría me responde hablando de lo que esperan ganar y no de lo que tendrán que renunciar o sacrificar en el camino. 

Me dicen cosas como:
 
  • “para avanzar profesionalmente”
  • “cambiar las cosas”
  • “motivar mejor a mi equipo 
  • “ganar autoridad y reconocimiento”
  • “comunicar mejor y sentirme más seguro”
 
La mayoría responde desde el deseo de aumentar su poder, influir o lograr más. Por pedir que no quede.

Nos sentimos atraídos por la imagen del liderazgo que vemos 𝗗𝗘𝗦𝗗𝗘 𝗙𝗨𝗘𝗥𝗔, como sinónimo de éxito y visibilidad.

Y pocas veces pensamos en el costo oculto y los sacrificios que conlleva. 
 
Liderar exige 𝗣𝗥𝗘𝗦𝗘𝗡𝗖𝗜𝗔:
encarnar los rasgos que hacen que los demás 
confíen en ti, 
te respeten y te sigan.
 
Significa escuchar incluso cuando se está cansado.
Atender necesidades ajenas antes que las propias.
Y cargar con asuntos que el resto del equipo puede dejar atrás al salir del trabajo.
 
Te expone a la crítica, 
a la incomprensión y, en muchos momentos, 
a la soledad.
 
Quien lidera sostiene tensiones y expectativas contradictorias.
Se traga sapos y dilemas,
y debe hacerlo sin perder su “𝙘𝙚𝙣𝙩𝙧𝙤”,
su congruencia…
y en 𝗖𝗔𝗟𝗠𝗔

Por eso, el liderazgo no puede entenderse 
como un simple rol 
o una habilidad técnica 
para intelectualizar 
y aprender de memoria.

Sino como un camino de desarrollo personal 
donde el cuerpo tiene mucho que decir.

Un proceso continuo de crecer desde 𝗗𝗘𝗡𝗧𝗥𝗢 
para sostener lo que el liderazgo nos pide por 𝗙𝗨𝗘𝗥𝗔.

miércoles, 12 de marzo de 2025

Cómo desarrollar un liderazgo de película

Próximamente en sus pantallas 

Hace un tiempo, tuve la oportunidad de asistir como espectador a un rodaje.

Gracias a mi amistad con el director y la productora, pude moverme libremente por el "set", un privilegio que aproveché con curiosidad y respeto, observando cada detalle del proceso creativo. 

Y en los días que pasé con ellos, me sorprendió ver como los actores, técnicos y productores trabajaban con tanta intensidad y coordinación bajo la dirección del realizador, entregándose por completo a un proyecto tan efímero.

Las similitudes que descubrí con el trabajo en equipo bajo presión fueron evidentes.

Pero lo que más llamó mi atención, fue ver cómo algunos actores eran capaces de transformarse (literalmente) en otras personas durante la filmación, y mantener su personalidad ficticia en las distintas escenas de la película.

Reproducían fielmente los tics, los gestos, la entonación y las maneras de comportarse del personaje que representaban, dando consistencia a una personalidad que no era la suya.

Sin embargo, había otros que siempre eran los mismos, independientemente del disfraz o el papel que les tocaba interpretar. Su actuación era técnicamente correcta, pero se sabía quien estaba actuando y en algunos momentos, sus gestos y su voz parecían forzados. Era como si no pudiesen desprenderse de su “Yo real” y dejasen ver en todo momento quienes eran en realidad.

Para ser un buen actor, es fundamental desarrollar una amplia gama de registros.

No se trata solo de actuar bien y ajustarse al guión, sino de transformarse en alguien que, en la vida real, quizás jamás se querría ser.

Puede que seas una persona reservada y te toque interpretar a un seductor implacable, o que tengas una personalidad amable y debas encarnar a un villano despiadado.

Para lograr esa versatilidad, los actores, durante su formación, participan en procesos terapéuticos diseñados para profundizar en su autoconocimiento.

A través de estos grupos de aprendizaje, exploran su “Yo auténtico" y las experiencias que moldearon y fijaron su carácter en el pasado.

Y un aspecto clave de esta formación es el análisis de las figuras parentales.

Este trabajo terapéutico sobre los padres, permite desentrañar los orígenes de ciertos patrones emocionales y de comportamiento que pueden limitar la espontaneidad y la capacidad de encarnar nuevos personajes con libertad.

Al liberar estos bloqueos, el actor aprende a desprenderse de respuestas automáticas y a abordar cada papel como si escribiera en una hoja en blanco.

Esta metodología es conocida como los grupos Hoffman-Fisher, aunque existen otros modelos terapéuticos que actúan con el mismo fin.

¿Y qué tiene que ver esto con mejorar mi liderazgo?

Mucho.

En el ámbito del liderazgo, este proceso de autoconocimiento tiene una relevancia similar.

Un líder, al igual que un actor, no puede limitarse a una única manera de ser o reaccionar. Debe ser capaz de adaptarse a distintas circunstancias y personalidades, proyectando confianza y autenticidad en cada situación.

Para ello, conocerse uno mismo es esencial: entender de dónde provienen tus patrones de conducta, reconocer qué respuestas automáticas pueden estar limitando tu liderazgo y, en última instancia, desarrollar la capacidad de elegir conscientemente cómo actuar en cada contexto.

Así como un actor debe despojarse de sus bloqueos emocionales para encarnar distintos personajes con verdad y profundidad, un líder necesita hacer un trabajo similar para relacionarse con su equipo desde una comunicación clara y una presencia auténtica.

El verdadero poder del líder emana de conocerse mejor y trascender las propias limitaciones, abriéndose a nuevas formas de ser sin perder la originalidad.

Y ahora te pregunto:
  • ¿Qué parte de tus padres continúan actuando en el desempeño de tu liderazgo?
  • ¿Qué comportamientos y actitudes suyas repites automáticamente en situaciones de presión?
  • ¿Te son útiles ahora o te estorban?

Como dice la paradoja de Eliot: "Sólo aceptando el pasado, somos capaces de cambiarlo"

viernes, 11 de octubre de 2024

¿Por qué es tan difícil un liderazgo flexible?


El modelo Cynefin


Ante un estado de confusión ⬛️, uno de los retos del liderazgo es saber cuando intervenir y cuándo dejar de hacerlo para que el equipo busque soluciones por su cuenta.

El modelo CYNEFIN, creado por Dave Snowden, identifica cuatro contextos que demandan estilos de liderazgo y metodologías bien distintas:

🟦 Liderazgo directivo cuando las relaciones causa-efecto son CLARAS.

🟩 Liderazgo experto cuando esas relaciones se COMPLICAN y ya no son tan evidentes.

🟧 Liderazgo facilitador cuando el problema es COMPLEJO y solo se entiende buscando patrones en el pasado.

🟥 Liderazgo autoritario cuando la urgencia requiere una respuesta rápida y contundente para contener el CAOS

En lugar de aplicar un enfoque único para cualquier problema, este modelo propone un liderazgo flexible que permita adaptarse a las necesidades del contexto, seleccionando el estilo y la metodología más adecuada.

¿Y por qué es tan difícil hacerlo ?


1. Porque no sabemos dónde estamos y no queremos saberlo. La ignorancia puede actuar como un refugio emocional para evitarnos el dolor, el estrés o la incomodidad de decidir. Al menos por ahora.

2. Presión por resultados inmediatos. Cuando tomamos decisiones de manera impulsiva o sin tiempo para evaluar las consecuencias, aumentamos la probabilidad de cometer errores en el estilo de mando. A menos que estemos apagando un fuego.

3. Falta de conciencia y adaptabilidad. Si no somos conscientes de un problema, no sentimos la necesidad de clasificarlo en un contexto y actuar. El "darse cuenta" es disruptivo por naturaleza, porque supone un cambio en la forma de entender y hacer las cosas. 

4. Confundir lo complicado con lo complejo. Lo primero requiere la participación de expertos, lo segundo no tiene una solución fija y requiere iterar y adaptarse.

5. Cultura organizacional rígida. En empresas jerárquicas donde se premian los resultados rápidos, un estilo colaborativo o experimental puede ser visto como una perdida de tiempo, aunque sea el más adecuado para problemas complejos.

6. Incapacidad para gestionar el caos, simplificando excesivamente las cosas. Pasar del caos al orden proporciona una sensación inmediata de control y estabilidad, pero también supone muchos desafíos y problemas ⚠️ cuando no sabemos soltar en su momento y dejar hacer al equipo. En este sentido, las organizaciones deben evitar tras el caos, que el liderazgo autoritario tan útil en ese contexto, se perpetúe y mate para siempre la innovación.

¿Se te ocurre alguno más?

lunes, 10 de junio de 2024

Conversaciones que maduran equipos


Conversaciones de equipo

No digo que no tenga su gracia o sea necesario cuando un equipo está verde de confianza. 

Pero si queremos organizaciones saludables, que nos enriquezcan y nos hagan madurar como personas, tendremos que dar un paso más.

Y en lugar de llevar a los empleados a una barbacoa comunitaria o pasar el día entre juegos y desafíos en la montaña o en el mar. Hacer lo que esté en nuestras manos para cultivar un terreno común de entendimientos. Un espacio fértil de diálogo donde se pueda cuestionar de modo seguro la forma en que se trabaja.

Tarea necesaria para la mejora continua, el cambio y la innovación.

Porque cuando se conciben las buenas relaciones y el buen rollo en la empresa como un fin en sí mismo, nos puede llevar a tremendas confusiones. 

Y se empieza a instalar entre nosotros una careta social que la gente aprende a gestionar rápidamente.

Todos participan con entusiasmo porque saben que no hacerlo está mal visto, pero pocos reconocen su efectividad o sus consecuencias en el lugar de trabajo.

Si queremos equipos maduros, tendrán que madurar también sus conversaciones.

martes, 19 de diciembre de 2023

Ni el liderazgo ni la dirección son ciencias exactas


Seis estilos y cuatro áreas donde enfocar la gestión


A diferencia de la física o las matemáticas que se basan en leyes y principios precisos, la dirección de equipos implica tratar con personas diversas, cada una con sus propias experiencias, personalidad y motivaciones. Los seres humanos somos inherentemente complejos, maniáticos y no siempre nos comportamos de manera predecible.

Además, el entorno y las circunstancias donde se ejerce el liderazgo están en constante cambio. Nos vemos afectados por multitud de factores que pueden variar rápidamente. Esto hace aún más difícil establecer reglar fijas y exactas para todas las situaciones. 

Para reducir esta incertidumbre, los modelos de gestión pueden ser útiles, al ofrecer un marco estructurado de conceptos que nos pueden servir de guía en momentos difíciles. Los modelos proporciona una base para tomar decisiones informadas, identificar problemas y aplicar estrategias o comportamientos que han demostrado ser exitosos en el pasado. Aunque no por ello son infalibles. 

Estos modelos destacan las habilidades clave que los directivos deben desarrollar y promueven la consistencia en el ejercicio del liderazgo. Cuestión especialmente importante en entornos empresariales donde la coherencia en la toma de decisiones y la aplicación de políticas de recursos humanos homogéneas puede contribuir a un entorno laboral más estable. 

Lo cierto es que la distancia entre una supervisión minuciosa del equipo y el liderazgo inspirador es abismal, y puede conceptualizarse a través de un continuo que abarca diferentes estilos de gestión. 

Diferentes estilos de gestión

Mientras que en un extremo, el liderazgo se centra en construir una visión atractiva y promover una cultura  organizativa orientada a los objetivos; en el otro, los directores ponen el foco en la eficiencia, la planificación y la supervisión de las operaciones diarias. 

El liderazgo es inspirador y la dirección es práctica, le pone los pies en la tierra.

Muchas empresas están sobredirigidas e infralideradas


Dirigir implica gestionar tareas personas

En su máxima expresión, el microgestor mantiene un alto nivel de control sobre las tareas de los empleados. Tiende a supervisar rigurosamente el trabajo de su equipo. Le cuesta delegar. Suele dar instrucciones específicas y poner atención en el desarrollo de cada una de las fases del proyecto. A la vez, este estilo de gestión tan cercano, favorece el contacto emocional con los empleados, permitiendo al directivo conocer en todo momento el estado de sus necesidades. 

Si bien este nivel de intromisión puede ser beneficioso en ciertas situaciones, como cuando se trabaja con personas con escasa experiencia o en proyectos de alto riesgo, también puede conducir a falta de autonomía, perdida de confianza y desmotivación entre los empleados.  

Liderar tiende a ser lo opuesto

La macrogestión tiene que ver más con el liderazgo visionario, con la figura del estratega carismático amado y temido por sus seguidores. En la empresa familiar, esta figura la encarna el fundador. 

El macrogestor se rodean de personas de su confianza. Delega. Les permite que se hagan cargo de su trabajo, que tomen decisiones de forma independientes y rindan cuentas al terminarlo. Su foco está en los grandes objetivos estratégicos. En crear referentes culturales que muestren cómo se hacen las cosas en la organización que lidera. Todo ello, sin inmiscuirse en detalles, lo que permite al equipo trabajar con autonomía en busca de sus propias soluciones. 

Este estilo de gestión fomenta la creatividad, la innovación y el sentido de pertenencia entre su gente. 

El liderazgo efectivo radica en encontrar un equilibrio entre ambos extremos.

martes, 7 de noviembre de 2023

El liderazgo ejemplar apunta hacia objetivos nobles

No es necesario apuntar hacia la diana, sino hacia uno mismo

En el tiro con arco: misticismo para liderar la flecha


Cuenta el filósofo Herrigel en su libro "Zen en el arte del tiro con arco", que después de cuatro años de práctica y estudio del Kyūdō (弓道:きゅうどう?su maestro Awa Kenzô  le pidió, a modo de última prueba, que tirase a una diana situada a sesenta metros de distancia.

- ¿Cómo debo sostener el arco para alcanzar esa distancia? -preguntó Herrigel.

Y el maestro le contestó: 
Awa Kenzô

Tire como de costumbre, sin preocuparse del blanco. 

Intrigado, protestó:

- ¡Pero... habrá que apuntar, a pesar de todo! ¿no?

El maestro hacía oídos sordos e insistía en que no apuntase. Que no pensase ni en el blanco ni en alcanzarlo, en definitiva, que no pensase en nada:

Solo tienes que tensar el arco, le dijo, hasta que la flecha salga disparada. Hay que dejar que la cosa se haga. 

Ante el estupor de Herrigel, el maestro le arrebató el arco y lo tensó al máximo. Y la flecha salió disparada alcanzando el centro de la diana.

-He cerrado los ojos lentamente hasta que el blanco se me ha hecho borroso, le dijo al discípulo. 
He tenido la impresión de que se aproximaba a mí, cosa imposible si no estas concentrado. Si el blanco y el tirador consiguen ser Uno, entonces, cuando la flecha sale disparada del centro entra en el centro. No es necesario apuntar hacia la diana, sino hacia uno mismo

A pesar de la explicación, Herrigel no entendía nada y continuaba afanándose en apuntar con destreza a la diana. Entonces, el maestro, con tono severo le dijo:

-Si quiere solo mejorar la técnica para tirar con el arco, yo no puedo hacer nada por usted. 
Yo no soy más que su maestro espiritual. 

En el Zen hay que practicar y practicar sobre uno mismo, sin meta ni espíritu de provecho. No se trata de competir, sino de encontrar paz y dominio de sí. Ese es el objetivo del Zen. Ahora bien, la mayoría de la gente siempre quiere alcanzar algo, conseguir algo, busca tener en lugar de ser

Solo después de años de práctica y cuando hubo comprendido la importancia de la concentración en el ritual de tiro, Herrigel abandonó su apego a la técnica y pudo por fin lograr el blanco.

En la dirección de personas: misticismo en el liderazgo


Casi cien años después, en su libro "El desafío del liderazgo" , Kouzes y Posner, no descubren nada nuevo. Después de un estudio exhaustivo de miles de testimonios y encuestas a lideres exitosos concluyen: 


Según Kouzes y Posner
La herramienta del liderazgo es el yo y el dominio del arte del liderazgo proviene del dominio del yo. Un ingeniero tiene ordenadores; un pintor, un lienzo y pinceles; un músico, instrumentos. 
 
Un líder solo se tiene a sí mismo.  
 
Convertirse en el mejor líder posible significa convertirse en tu mejor yo posible. Y este desarrollo personal no implica absorber una gran cantidad de información ni probar la última técnica. Es cuestión de sacar lo que está en tu alma. Liberar al líder que hay en tu interior. 
 
Y todo empieza mirando hacia dentro. 


Para aterrizar la idea, nos desvelan cinco prácticas y diez compromisos que los directivos de éxito utilizan para conseguirlo. 

Liderar, según ellos, no es cuestión de personalidad sino de comportamientos y las cinco prácticas están a disposición de cualquiera que asuma el desafío del liderazgo. 

Sin mencionar una metodología o técnica concreta, el estudio enumera las pautas de actuación para ejercer un liderazgo ejemplar

Los autores describen un conjunto de modelos, de carne y hueso, impregnados de una fuerte tonalidad moral: si os comportáis como decimos, marcareis la diferencia. Nada distinto a la monserga habitual que vocean algunos expertos sobre el tema.

Aquí, como en el caso del arquero, se insiste en la experiencia interna y el compromiso del principiante, como requisito para un liderazgo ejemplar. Para convertirse en el líder que se aspira a ser hay que dedicar tiempo a conocerse, y ademas, tomárselo en serio. Por este motivo, el desarrollo del liderazgo es fundamentalmente desarrollo personal.

Es curioso ver como aspectos místicos tan alejados de la razón como la meditación, la visualización o la conexión profunda con valores y creencias personales, pueden ser herramientas poderosas para que el liderazgo apunte hacia objetivos más nobles y motivadores, que de verdad importen, con mayor determinación y enfoque.

sábado, 4 de febrero de 2023

Cuatro ritos y un funeral (para las organizaciones que no los tengan).

Bajo la luz del Zen, cualquier comportamiento o actividad es susceptible de convertirse en
Elementos culturales de una organización.
ritual:

  • vestirse
  • fregar los platos
  • preparar una reunión 
  • celebrar un aniversario

...siempre que lo hagamos a plena conciencia

Para el Zen, la forma de hacer las cosas, es un ritual en sí misma.  

Cuando ponemos toda nuestra atención en aquello que nos ocupa, sea lo que sea, lo estamos ritualizando. Estamos creando un tiempo y un espacio sagrado que abre la posibilidad de experimentar una manera diferente de estar en el mundo, de vivirse y percibirse uno mismo.

Sin embargo, por los motivos que sean, no siempre ponemos conciencia en todo lo que hacemos, y muchos ritos que ocupan nuestra vida pasan desapercibidos o no alcanzamos a ver su significado: los realizamos de manera descuidada o casi automática.

Los rituales son pilares de todas las doctrinas y religiones, y su importancia en las organizaciones es enorme porque influyen en multitud de comportamientos. 

Estos actos, repetitivos y pautados, vertebran y cohesionan al grupo creando comunidad entorno a una idea, un producto o una persona. Digamos que es una forma de adoctrinamiento organizativo que busca afirmar la identidad de las personas y renovar su sentido de pertenencia; perpetuar la cultura del grupo.

En las organizaciones, los ritos expresan “cómo se hacen aquí las cosas”, dicen lo que las palabras callan e influyen en la percepción que tenemos de la marca y su potencial para atraer o repeler talento. 

Su poder simbólico es inmenso. 

De hecho, la marca más valiosa del mundo tiene rituales para la presentación de sus novedades, la apertura de tiendas y la despedida de un compañero de trabajo , y por si fuera poco, muchos de sus fans consideran a su fundador como un dios.

Los rituales de marca ensalzan las propiedades del producto en la mente del consumidor, hacen que se sienta parte de un colectivo particular y refuerza la lealtad a la marca. 

El adoctrinamiento de los rituales organizativos

Ángel Aguirre los clasifica de este modo: 
  1. de entrada o iniciáticos
  2. de orden o jerarquía 
  3. de caos o de fiesta
  4. de salidadespido o jubilación 
Los rituales de entrada son los modos que utiliza y exhibe la organización para seleccionar, acoger e integrar a los nuevos empleados. 

En cualquier organización existen procesos más o menos estructurados para reclutar e incorporar personal, pero cada una lo hace a su manera, dándole una importancia y un cuidado que las hace únicas:

  • las técnicas de reclutamiento
  • el proceso de selección de personal
  • las entrevistas a los candidatos
  • la firma del contrato
  • la integración y capacitación 
  • la presentación formal a colegas y jefes
  • la asignación de un mentor
  • la participación inicial en reuniones de la empresa

Los rituales de orden muestran la división jerarquía de la organización conforme al organigrama o la meritocracia. El hecho de tener poder y mandar, configura a su alrededor los más variopintos rituales de orden, como son el uso del espacio para marcar distancia, los símbolos, los rituales de espera antes de ser atendido, el valor del tiempo, el vestuario, etc. 

Los rituales de orden modelan la estructura de mando y muestran quién tiene aquí el poder:

  • Reuniones periódicas del consejo de familia, de administración, etc. 
  • Comunicaciones oficiales 
  • Ceremonias de promoción o reconocimiento a empleados
  • Formación directiva
  • Eventos de networking exclusivo para ejecutivos
  • Presentación de informes financieros a inversionistas o accionistas

En el caso del Protocolo familiar y el Código Ético, el poder que mantienen la estructura es principalmente de orden moral. 

Cuatro rituales para cuidar, renovar o sustituir

En los rituales de caos se invierten los valores que vive el grupo en ese momento. Se destruye por un tiempo el orden habitual en la organización para reconstruirlo más tarde de nuevo. A mayor destrucción, más fuerte será la instauración del orden. 

Mediante el alboroto recreativo de una celebración de empresa, se desordena al grupo en distintos grados, pudiendo llegar al extremo de abusar de la bebida, tener escarceos amorosos con compañeros, parodiar a los jefes, provocar actos de gamberrismo, etc. 

Estos rituales festivos se utilizan tanto para celebrar éxitos como para superar crisis internas de comunicación o como fórmula rápida para integrar nuevas incorporaciones. 

Las vacaciones y el tiempo de descanso son también rituales festivos necesarios para distinguir el tiempo de trabajo del tiempo de ocio y han de ser respetados.

Los eventos deportivos o de entretenimiento, como los "Outdoor Training", entran también dentro de esta tipología.

Los rituales de salida tienen como función elaborar el duelo de la pérdida.  Este tipo de rituales apenas son considerados en la empresa, al dar por sentado que el que se va, ya no interesa y eso es un grave error. El valor de la información que se obtiene en una entrevista de salida es incalculable. 

Los rituales de salida pueden ser:

  • de destitución
  • de jubilación, o
  • de deceso

Los rituales de destitución, cese o despido a veces se realizan a toda prisa y de forma oculta o enigmática, tanto si el afectado lo ha decidido por voluntad propia, como si responde a motivos difíciles de explicar. Despedir bien es un arte y hay que hacerlo de la manera más humana, constructiva y asertiva posible. Por otra parte, comunicar al grupo lo ocurrido, rebaja la tensión y atenúa la ansiedad provocada por la incertidumbre.

Los rituales de jubilación son ceremonias de salida muy importantes para la reputación de la empresa. Los jubilados han dejado gran parte de su vida en ella y probablemente han hecho grandes sacrificios. Ahora les espera un nuevo modo de ocupar el tiempo que muchos han de inventar. Estas personas se merecen un agradecimiento y el ritual escenifica una lección sobre cómo tratará la empresa a sus empleados cuando les llegue el momento:

  • Comunicación formal por parte de la empresa
  • Celebración de un evento de despedida en honor del jubilado
  • Despedida formal con colegas y superiores

Los rituales de deceso se refieren al fallecimiento de algún empleado y tienen mayor importancia cuando ha sido en accidente laboral. Si alguien fallece, la empresa ha de volcarse con los afectados y mostrar su dolor con toda la intensidad que le sea posible:  

  • Comunicación con la familia
  • Comunicación formal a la empresa
  • Representación en el sepelio
  • Lectura de un panegírico