lunes, 11 de julio de 2016

Entonces... ¿cómo distribuir poder sin sufrir su pérdida?

A raíz del comentario de José Miguel Bolívar al post anterior, me pregunto: ¿cómo es posible compartir poder sin sufrir su pérdida?. Veamos.

Los sistemas complejos (enredados) como son las organizaciones, no siguen los principios conocidos de la mecánica newtoniana. Las relaciones entre sus elementos no son lineales ni causales. 

Por ejemplo, un plan formativo o una detallada intervención de consultoría no siempre genera los efectos deseados en la dirección prevista, por mucho empeño y cariño que pongamos. Hacer esto no supone con certeza que sucederá lo otro.
Compartir conocimiento es también distribuir poder

Los sistemas complejos producen cambios inesperados, imposibles de predecir. No son un juego de suma cero. En este sentido, dar poder no tiene porqué significar perderlo. 

Es más, en un entorno impredecible, un directivo es valioso cuando sabe rodearse de personas comprometidas y autónomas, que pueden hacer muy bien aquello que se requiere, en el momento adecuado, sin estar él presente. 

Si quieres lograr este objetivo, pero temes perder tu posición de control, ten en cuenta que en situaciones complejas invertir en socializar el conocimiento es incrementar tu influencia sobre los demás. Aunque parezca paradójico, empoderar a las personas en estas circunstancias incrementará tu estatus en la organización

En las redes, el valor de un nodo depende de sus conexiones con los demás. Un directivo temeroso o distante, reacio a compartir su verdad, no conseguirá muchos seguidores excepto por la presión al miedo que le tengan. Nada deseable ¿verdad?.

Yo creo que es mejor (y está mejor visto por la propiedad) liderar un equipo que actúa con responsabilidad, que dirigir un grupo de obedientes incompetentes. Los propietarios no despiden a quienes saben delegar y obtener resultados, sino a quienes convierten sus equipos en ingobernables. 

En fin, compartir ideas en grupo te hace brillar, no lo dudes. Otra cosa es que no tengas ninguna. En ese caso, vete buscando un lugar donde aportar valor, dentro o fuera de la organización. 

En los tiempos que corren no te puedes esconder...porque te encuentran.