martes, 21 de septiembre de 2010

Crónica tardía de un verano que ya terminó.



Este jueves entra el Otoño. El verano ya pasó y ha sido el primero, después de muchos, que no hemos viajado. Así que estos meses han dado para todo: he podido montar en bicicleta, levantar castillos de arena, deslizarme sobre las olas con la tabla o sin ella, dibujar con lapices de colores, reencontrarme con algunos amigos y leer, sobre todo leer algunos libros que me estaban esperando.

Empecé con Luis Racionero, a quien sigo la pista desde que leí, allá por los años 80, su ensayo 'Del paro al ocio' y continué con otros acerca del Taoísmo y la contracultura. Sus breves memorias 'Sobrevivir a un gran amor, seis veces' son una visión algo misógina de las relaciones sentimentales que ha mantenido en su vida. Irónica y divertida, nos cuenta su experiencia con las seis mujeres que se comprometió, elaborando a partir de sus semejanzas, una teoría general sobre la superioridad del sexo femenino.

A continuación leí un libro de divulgación científica muy ameno y que da un repaso a la historia de la ciencia desde el 'Big Bang' hasta nuestros días. 'Una breve historia de casi todo' de Bill Bryson se lee con facilidad pues da más importancia a la curiosa personalidad de algunos investigadores que a la descripción detallada de complicados datos técnicos.

Después disfruté mucho con el magnífico volumen de Daniel J. Boorstin 'Los descubridores' (Libros I y II) donde narra la historia de aquellos que se atrevieron a aventurarse en lo desconocido empujados por el ansia de saber, superando el dogma, la ortodoxia y la superstición para lograr sus objetivos. Me encantó la parte dedicada al origen de la medida del tiempo, la revolución que supuso el reloj, la imprenta, la brújula,..Y por supuesto, el apasionante relato de los inicios de la navegación marítima y sus descubrimientos.

Por último, he subrayado y llenado de anotaciones 'Wikinomics' de Don Tapscott y Anthony D. Williams.  Publicado en 2006 me llegó algo tarde el momento de leerlo pero mantiene aún su actualidad. El libro nos presenta los cambios que de manera inevitable van a suceder (y están sucediendo) debido a la revolución tecnológica y social que vivimos. Los autores pronostican los principios que van a regir la nueva economía:

  • incremento de la participación,
  • aumento de la apertura y de la transparencia,
  • ruptura de las jerarquías y
  • mayor interacción entre iguales.
Me han interesado mucho las tesis y ejemplos que presentan pues casi todos los argumentos se aceptan sin apenas resistencia.

A estas alturas, mi agenda empieza a tener color y marca su nuevo ritmo. La lectura no la abandonaré en todo el año pero no será con la intensidad y dedicación que me procuran los meses de verano.