domingo, 30 de noviembre de 2014

40 segundos de Desarrollo Organizacional

El viernes salió lluvioso. Uno de esos días que apetece quedarse en casa trabajando, leyendo un libro o al abrigo de una cálida conversación. Sin embargo, mi destino era otro, aunque no tan distinto.

El encargo tuvo que ver con una de esas intervenciones DO que tanto respeto y que son para mi un reto y una gran oportunidad. El caso es que el grupo me trató de maravilla y tuve durante la jornada una agradable sensación de continuidad, sintiéndome en todo momento como en casa.

La intención de estos encuentros es crear un espacio común donde la organización al completo pueda generar conversaciones con sentido que ayuden a resolver malentendidos, mejorar procesos de trabajo y establecer las condiciones para un futuro deseado. El Time-lapse que aparece al final de este post, resume el trabajo que hicimos por la mañana utilizando técnicas de Desarrollo Organizacional.

Paso a describir el día completo:

Empezamos con una serie de ejercicios por parejas con el objetivo de descubrir, fijándonos en lo positivo, las actitudes que aportan energía para realizar un trabajo excelente. Posteriormente, al comentar las anotaciones en pequeños grupos, nos dimos cuenta de lo mucho que sabemos sobre motivación y lo sencillo que es entrenarse para aplicarla.

Después nos centramos en el pasado. A través de una línea del tiempo, se aportó información histórica del sistema: el momento de cada incorporación, los hitos que han construido la identidad de la organización, los periodos de alta conflictividad y las épocas de calma chicha.

Por la tarde, y tras una dinámica energizante que ayudó a olvidar la siesta, nos dedicamos a identificar las fuerzas por el cambio y la continuidad que afectan a la cultura de la organización, sus tensiones y dilemas, escarbando un poco en la razón de ser y los valores.

Por último, tras analizar en grupos la matriz del cambio, se imaginaron escenarios de futuro y entre algún que otro golpe de humor, se fueron enlazando diálogos con propuestas de mejora y responsabilidades concretas hacia los participantes.

Como es mi costumbre, antes de finalizar, facilité una rueda de opiniones para que actuara como ancla. Me basta con una palabra que refleje un sentimiento o una sensación y por supuesto nadie está obligado a hacerlo. No entiendo que después de un día tan intenso de trabajo se pueda terminar bruscamente, sin ofrecer la oportunidad de valorar en público lo que ha supuesto la jornada.


He encontrado apropiado acompañar el vídeo de 40 segundos con la música 'Sacred Journey' de Lisa Gerrad & Marcello de Francisci.