lunes, 8 de diciembre de 2014

Dónde superar el vértigo a perder el control

Liderar no es tarea fácil. El crecimiento de una organización implica un desarrollo continuo y armónico entre todos los departamentos. Sin embargo, las personas somos seres diversos que vemos el mundo con diferentes ojos, pensamos de forma distinta, nos planteamos diferentes retos y nuestras motivaciones no siempre coinciden. Gran parte de lo que llamamos incertidumbre surge del rozamiento entre esas partes tan humanas del sistema que están fuera de nuestro control.

Si como directivo quieres alcanzar resultados, debes ser consciente de que no puedes estar en todo. El control completo nace de tener información completa y por ahora eso no es posible. De hecho, lo que venden muchas herramientas métricas no es, ni más ni menos, que ilusión de tener todo bajo control.

Partiendo de esa limitación, un modo elegante de liderar una organización consiste en mantenerse lo suficientemente flexible para permitir que las personas desarrollen su labor con la guía adecuada y la mínima interferencia posible. Pero ¿cómo se hace eso?:

Piensa en todas las cosas que consideras importantes para que tu empresa vaya bien y clasifícalas en función de las siguientes polaridades:
    • Comunicable - No comunicable: Cuáles crees necesario comunicar porque es importante darlas a conocer y cuáles consideras mejor no hacerlo.
    • Cambiar - Continuar igual: Cuáles te gustaría modificar o mejorar y cuáles son intocables y han de permanecer igual. 


    Una vez las tengas distribuidas en cada cuadrante, fíjate en el las posibilidades que aparecen: 

    En el cuadrante 1 descubrirás los temas tabú. Los tabúes no están escritos pero impregnan el ambiente de la organización. Su objetivo es orientar el comportamiento de las personas delimitando áreas prohibidas y comportamientos que no están permitidos. Por ejemplo, un tabú puede ser evitar informar de los motivos que han llevado a efectuar determinados despidos, comentar los resultados de una campaña o cumplir escrupulosamente la jornada laboral. 

    En el cuadrante 2 aparecerán todos los temas que podría ser interesante comunicar pero que por ahora no lo tienes claro. Por ejemplo: los planes de puesta en marcha de determinas campañas, la transparencia en los sueldos, la estrategia de la empresa,...

    El cuadrante 3 refleja todo a aquello que es importante dar a conocer porque no quieres que cambie. Por ejemplo: El organigrama, la visión, la misión y los valores si son impuestos, la política retributiva, los criterios de contratación de proveedores,...

    El cuadrante 4 es el reino de la participación y el compromiso. El espacio donde superar el vértigo a perder el controlsuspender temporalmente tu poder y permitir que las personas experimenten su libertad para aportar ideas y su responsabilidad para comprometerse con ellas.

    Cualquier asunto es susceptible de aparecer en este cuadrante. Sin embargo, el resultado de lo que ocurra dependerá del grado de transparencia, honestidad y compromiso con el que invites a los participantes.