jueves, 12 de septiembre de 2013

Dormir entre luciernagas y estrellas



Francis Hallé ha pasado media vida subido a la copa de los árboles. Allí ha descubierto su riquísima biodiversidad, un mundo fascinante de seres multicolores, una experiencia cumbre que le lleva a decir:

'Las noches allí son un espectáculo mágico, y los animales interpretan un concierto incomparable. Mi sueño sería llevar a políticos corruptos y a los directivos de las empresas madereras para que pasaran la noche. Seguro que entonces las cosas cambiarían'

El contacto es implicitamente incompatible con el hecho de seguir siempre igual. No es necesario que uno se proponga cambiar a través de él, porque el cambio se produce de todos modos.

¿Cómo alinearse con los objetivos de esta industria habiendo pasado la noche entre luciernagas y estrellas?