viernes, 7 de junio de 2013

La escalabilidad de un programa de Aprendizaje Experiencial


Este es el modelo que utilizo para definir las distintas actividades y grados de complejidad dentro de un programa de Aprendizaje Experiencial.

El Aprendizaje Experiencial abarca un sinfín de actividades que van desde excitantes ejercicios de riesgo controlado en plena naturaleza a relajantes sesiones de visualización creativa en el interior de una cómoda sala.  En todos los casos, se comparte el principio metodológico según el cual, sin experimentación y sin reflexión, no hay aprendizaje.

Y digo esto, porque suele ocurrir que cuando se habla de Outdoor Training muchos imaginan una jornada recreativa en el campo con juegos divertidos, fin de fiesta y mucho más. Y no les falta razón, la línea divisoria entre éste y el Turismo Activo es tan porosa que admite muchas variantes. A primera vista, cualquier actividad organizada en un entorno natural puede formar parte de alguna de estas categorías, la diferencia se encuentra en la intención de los ejercicios que se propongan y la atención que se solicite a la hora de analizarlos.

Por otra parte, en el Coaching de Equipos el foco se pone en los comportamientos que favorecen o entorpecen el desarrollo de la tarea en un grupo de trabajo.  A nivel de superficie, el coaching trata los aspectos externos de las personas, su 'yo' más formal y público. A medida que trabajamos en niveles de mayor profundidad psicológica, más cerca estaremos de un grupo terapéutico, más necesario será el compromiso de los participantes y mayores las resistencias que encontraremos.

A mi me viene bien aclarar estos conceptos antes de ponerme manos a la obra porque me ayuda a elegir localizaciones, diseñar los ejercicios y, sobre todo, ajustar las expectativas entre los deseos del cliente y mis capacidades para satisfacerlo.

Por cierto, no sé como llamar a las actividades que se encuentran dentro del área marcada con una ?